Google+ Followers

miércoles, 25 de febrero de 2009

La alegria del ama


Se suele decir que la vida es para aprovecharla y para no dejar pasar nada en absoluto, es decir, para unirnos al tren que ella misma convoca y propone. Es cierto que no podemos dejarnos llevar por simples fracasos, porque eso hace que nos paralicemos y no seamos capaces de levantar la cabeza con vistas a un cambio. Pero también es verdad que a veces buscamos encontrar la paz y alegría y nos llenamos de miles de posibilidades, que precisamente, ofrece la vida, pero… que no siempre hallamos el objetivo que nos proponemos.

La alegría no se puede comprar, es algo que hemos de sentir verdaderamente, está o no está. No podemos someterla al “tener” porque no llegaríamos demasiado lejos, ya que es mucho más que eso, la alegría es un estado que provoca en nosotros una fuerza increíble, da empuje para hacer frente a cualquier cosa. Esta alegría ha de estar bien fundamentada y por supuesto hay que cuidarla, no podemos dar por hecho cosas que necesitan atención. La alegría no se basa única y exclusivamente en una sonrisa o en un gesto espontáneo sino que también puede existir cuando se hace plena oscuridad, entonces es cuando hemos de “demostrar” que no estamos agarrados a algo superficial sino todo lo contrario.

Sólo Dios puede darnos esa seguridad y alegría que llene plenamente nuestras vidas